Chile vive drástico tránsito de clima mediterráneo a semiárido por cambio climático

Por Cristóbal Chávez Bravo

SANTIAGO, ago (Xinhua) — Chile vivió en julio pasado uno de los meses invernales con mayor déficit de lluvia en su historia, sumado a la inédita ola de calor que azotó a la zona centro del país, un escenario que, para expertos, es la confirmación del avance del clima mediterráneo a semiárido en el área central chilena como consecuencia del cambio climático.

“Es irreversible. Pasamos de un clima mediterráneo de cuatro estaciones, con muchas lluvias en la zona central, a un clima semiárido en que las lluvias han ido descendiendo entre un 30 y 40 por ciento, sobre todo a partir del año 2000 en adelante”, lamentó en entrevista con Xinhua el agroclimatólogo Patricio González.

Para el académico del Centro de Investigación y Transferencia en Riego y Agroclimatología de la Universidad de Talca, Chile está sufriendo los efectos del cambio climático en forma “bastante acelerada”.

Tal como lo explicó a inicios de esta semana el ministro de Obras Públicas chileno, Alfredo Moreno, el país registró hasta 80 por ciento de déficit de lluvias en julio pasado respecto al promedio histórico, uno de los meses invernales más secos en su historia.

Esta escasez hídrica se sumó al detrimento de la acumulación de nieve en el mismo mes, que anotó un déficit superior al 85 por ciento, tanto en el centro-norte, como en el centro-sur del país, paralelo a que en la capital se vivió el mes de julio más cálido en 72 años.

“Estamos enfrentando la peor crisis hídrica de nuestra historia”, subrayó Moreno.

La megasequía comenzó a afectar a Chile en 2007 y este año aflige desde la región de Atacama, en el norte desértico chileno, hasta La Araucanía, en el sur.

Este territorio es una zona agrícola y de riego por excelente y reporta, a la fecha, aproximadamente, un 95 por ciento de déficit de nieve y alrededor de 70 a 80 por ciento de déficit de precipitaciones.

Un reciente estudio del Centro de Ciencia del Clima y la Resiliencia advirtió que el país vive el segundo invierno más seco desde 1911 y que este año se clasificaría de “hipersequía” (cuando el déficit de precipitaciones se eleva por sobre el 50 por ciento), fenómeno que ocurrió recientemente en 2019.

En cambio, en el siglo 20 solo aconteció tres veces en Chile: en 1924, 1968 y 1998.

González detalló que el invierno chileno se acortó y registra la mitad de las precipitaciones históricas y más de 50 por ciento de déficit de nieve, mientras que el verano se adelantó, de diciembre a noviembre, con olas de calor que han llegado a los 40 grados Celsius en algunos territorios.

Asimismo, advirtió que los desiertos en Chile están avanzando hacia el sur y están llegando a las postrimerías de la capital, Santiago, donde viven más de siete millones de personas.

“Por eso Santiago tiene tan altas temperaturas en invierno y tan baja lluvia. Por ejemplo, entre el año 2010 al 2019 solamente midió 197 mm (milímetros de agua caída), cuando en el siglo 20 cada década terminaba con 370 mm”, explicó el experto.

En la última década, diversas comunidades han denunciado que desde 2010 hay zonas en Chile que solo pueden acceder al agua potable por medio de camiones aljibes.

A su vez, Chile no tiene una ley de cambio climático, cuyo proyecto de ley avanza lánguidamente en el Parlamento, al igual que el Código de Aguas que se arrastra desde la dictadura de Augusto Pinochet (1981) y que prioriza el consumo para la producción económica por sobre las necesidades humanas.

“Estamos llegando a un límite en que el Estado va a tener que intervenir necesariamente en el manejo hídrico. Nosotros hemos solicitado declarar a Chile en emergencia climática y a partir de eso cada región presentar un plan regional y también nacional para mitigar y adaptarse a estar realidad semiárida y de falta de recursos hídricos”, exhortó el académico.

Para González, la situación es irreversible y para 2025 continuará.

“Quizá cambie en 100 años más, pero para efectos de pronósticos, para nosotros, ya no va a cambiar”, sopesó.

Esta semana el Ministerio de Agricultura chileno está estudiando declarar emergencia agrícola en la región del Maule y de O’Higgins, en la zona centro-sur del país, y la empresa distribuidora Aguas Andinas se declaró en alerta temprana preventiva por la “profunda escasez hídrica” en la Región Metropolitana.

 

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