Una marea copa Santiago en nueva demostración de fuerza del feminismo chileno

María M.Mur

Santiago de Chile, 8 mar (EFE).- ‘Abajo el patriarcado que va a caer, arriba el feminismo que va a vencer’ o ‘La revolución será feminista o no será’ son algunas de las consignas que corearon este lunes miles de mujeres en el centro de Santiago, en una nueva demostración de fuerza del poderoso movimiento feminista chileno.

Una masa de pañuelos verdes y morados copó la mítica Plaza Italia, epicentro de las protestas en Chile, para conmemorar el Día Internacional de la Mujer y denunciar que la pandemia ha agravado las desigualdades de género y la violencia machista: en lo que va de año ya se han registrado al menos una decena de feminicidios, según las asociaciones.

Son muchas cosas las que hay que reivindicar, pero sobre todo nuestro rol en la sociedad y hacernos visibles cada año con más fuerza’, dijo a Efe la manifestante y profesora María Valdebenito.

La pandemia, que está viviendo una segunda ola en Chile y ya deja más de 855.000 infectados y cerca de 21.200 muertos en un año, ‘ha mostrado descarnadamente la violencia estructural que está enraizada en nuestra sociedad’, aseguró por su parte a Efe Silvana del Valle, portavoz de la Red Chilena contra la Violencia hacia las Mujeres.

Al ya mítico ‘El violador eres tú’ -estrofa principal del himno global ‘Un violador en tu camino’, creado por las chilenas LasTesis en 2019-, se sumaron batucadas e intervenciones artísticas a favor del aborto libre, que está en plena discusión parlamentaria y podría ver la luz en unos meses en Chile, un país que apenas permitió la interrupción del embarazo bajo tres causales en 2017.

Para la universitaria Ashley Riveros, hay que seguir marchando ‘para que seamos libres, para que no nos maten y para que metan a sus ‘huevones’ asesinos y violadores en la cárcel para siempre’.

Por razones sanitarias, la manifestación fue menos multitudinaria que la del 2020 -que sobrepasó todas las expectativas-, y más descentralizada, pues durante todo el día se celebraron concentraciones a lo largo y ancho del país, desde Valparaíso o Viña del Mar hasta la lejana Isla de Pascua.

Los organizadores llevan días pidiendo asistir con varios cubrebocas y alcohol desinfectante y mantener ‘un pañuelo de distancia’ entre manifestantes, ya que las restricciones por la pandemia prohíben las reuniones al aire libre de más de 150 personas.

DESALOJO VIOLENTO

La concentración transcurrió en un ambiente familiar y festivo hasta las 18:00 hora local (21:00 GMT), cuando la Policía irrumpió con gases lacrimógenos y camiones lanza aguas luego de que un grupo de hombres encapuchados tratase de derribar la estatua de un controvertido héroe nacional que preside Plaza Italia.

‘Esta estatua es muy polémica y no representa a gran parte de los chilenos, pero no queremos hombres en esta marcha, se convocó a esta marcha solo a mujeres, que se vayan a su casa’, manifestó a Efe la joven Fernanda Múñoz en referencia a los encapuchados.

La acción del cuerpo policial de Carabineros, que dejó escenas de gran violencia, duró cerca de media hora y, una vez replegados, la plaza volvió a llenarse de mujeres.

El otro punto negro de la jornada fue la detención a medio día de un pequeño grupo de mujeres que preparaban una intervención también en la plaza, entre ellas la activista Emilia Schneider.

Desde las marchas estudiantiles de 2016 y tras la irrupción de LasTesis, Chile se convirtió en una de las punta de lanza en la región de la lucha social por la igualdad y las marchas feministas han sido catalizadoras de diversas reivindicaciones ciudadanas.

‘Cuando llegó el estallido social (las graves protestas de 2019, las más graves desde el fin de la dictadura militar), las mujeres ya estábamos en las calles’, aseguró Del Valle, de la Red Chilena.

Para la politóloga de la Universidad de Chile Claudia Heiss, ‘Chile fue mucho más lento que otros en actualizar legislación discriminatoria, como el divorcio y el aborto, pero tuvo avances importantes con la ley de cuotas en el sistema electoral, aprobada el 2015, y con la paridad de género en el proceso constituyente’.

Chile decidió en un histórico plebiscito reemplazar la actual Constitución, heredada de la dictadura y criticada por gran parte de la sociedad por promover la privatización de servicios básicos, y decidió que el organismo que redactará el nuevo texto sea una convención con paridad de género, algo inédito en el mundo. EFE

 

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